El Psartido Popular (PP) quiere garantizar que en las próximas pruebas de selectividad se repartirán exámenes en castellano a todos los alumnos que asó lo deseen, en contra de la actual reglamentación. La normativa que regula las pruebas de selectividad obliga a que el alumno que desea obtener el cuestionario en castellano demuestre al tribunal en el momento del reparto que desconoce el catalán. Incluso se sugiere que, antes que entregarle el ejemplar en castellano, el profesor se lo traduzca oralmente.
Los conservadores presionan a Convergència i Unió (CiU) para sacar adelante una proposición no de ley, que se debatirá mañana, con el objetivo de evitar casos como el de la profesora de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, Josefina Albert. Ésta fue expedientada por denunciar ante el Defensor del Pueblo las dificultades existentes para repartir exámenes en castellano en las pruebas de selectividad.
La proposición no de ley presentada por el PP lleva la firma de su máximo dirigente, Alberto Fernández, y la de los diputados Caridad Mejías y Francesc Vendrell. Fuentes parlamentarias explicaron que el PP negociaba ayer el contenido final de la propuesta con CiU, pero los conservadores estaban dispuestos a mantenerla hasta el final.
El texto no cita explícitamente el caso de Josefina Albert, pero la alusión es clara: 'El Parlament de Cataluña insta al Consell Executiu a garantizar el derecho de los alumnos a recibir las pruebas de acceso a la Universidad y el resto de los exámenes que se realicen en las dos lenguas oficiales de Cataluña, tanto catalán como castellano'.
Vidal-Quadras
Las negociaciones entre CiU y el PP, que continuarán hoy, tienen otra cara: la actitud que ambos partidos mantendrán ante otra propuesta sobre la lengua, presentada por Esquerra Republicana (ERC), que también será debatida en la comisión parlamentaria de mañana. El texto de ERC carga contra el intento del ex líder del PP catalán Aleix Vidal-Quadras de llevar a las instituciones europeas su lucha contra la política lingüística de la Generalitat.
El PP no ve con malos ojos apoyar las enmiendas de CiU a la propuesta de ERC, lo que le permitiría desmarcarse sin ambages de Vidal-Quadras. Además, supondría un cierto giro en la política lingüística del PP, más acorde con el giro catalanista: el primer punto de la proposición de Esquerra niega explícitamente que la lengua y la cultura castellanas se encuentren en 'situación de indefensión' en Cataluña.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001