Los residuos urbanos, industriales y agropecuarios; las emisiones contaminantes, el vertido de metales pesados, los pozos ciegos e incluso las emisión de ruidos o vibraciones que se produzcan en el municipio de Elche serán controlados por el Ayuntamiento, mediante un censo de Medio Ambiente que también estudiará las instalaciones susceptibles de incubar el virus de la legionella. Según Andrés Amorós, concejal de Medio Ambiente, los datos se facilitarán voluntariamente por las empresas y particulares (a diferencia de la información sobre la legionella, de entrega obligatoria), aunque 'los inspectores podrán utilizarlos en sus investigaciones'.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001