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El presidente de Caixa Carlet reúne a los consejeros para convencerles de la fusión

El presidente de Caixa Carlet, José Cortés, reunió anoche a los consejeros de la asamblea general para explicarles los pormenores de la operación de fusión con Bancaixa, que se someterá a votación en la asamblea general ordinaria prevista el próximo viernes. Bancaixa, que ya fuera rechazada por la entidad de La Ribera en 1989, esperará hasta su asamblea ordinaria, convocada el 31 de mayo para dar el visto bueno a la fusión por absorción. Siempre que la caja de Carlet aprobara la operación.

Los populares cuentan a dos días vista de la asamblea general con el único apoyo explícito de los empleados, pero juntos no suman los dos tercios necesarios para aprobar una operación que ya fue rechazada en el último momento en 1989. Para que se cumplieran los dos tercios sería necesario el apoyo de cinco o seis consejeros de la representación socialista.

Éstos, partidarios en principio de la fusión, exigen sin embargo, antes de dar su apoyo, una mejora de la oferta económica y también garantías de que José Cortés no participará en los órganos de gobierno de la futura fundación de Caixa Carlet. Apenas restan dos días para que se produzca esta negociación. Si este extremo no se produjera, el partido dará libertad de voto a sus consejeros en la caja de Carlet.

La caja de La Ribera se encuentra en esta situación a raíz de una inspección del Banco de España, llevada a cabo a finales del año pasado, donde el banco emisor la obligó a un reajuste contable superior a los 100 millones de pesetas. A consecuencia de esta inspección, Caixa Carlet cerró el ejercicio pasado con unas pérdidas de 62 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001