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La valoración de la empresa ha caído en picado desde 1999

El momento elegido para sacar a Iberia a Bolsa reúne un panorama lleno de nubarrones para el sector bursátil en general y para el aéreo en particular. De ahí que la valoración de la compañía haya caído en picado desde el mes de enero de 1999 cuando la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) invitó grandes empresas y bancos españoles a formar un núcleo estable de accionistas como preámbulo de la futura salida a Bolsa.

Una vez seleccionados los accionistas de este núcleo estable (Caja Madrid, BBVA, Logista, El Corte Inglés y Ahorro Corporación) en octubre de 1999 se valoró el 100% de la empresa en 580.000 millones de pesetas, mediante un concurso abierto en el que los socios ofrecían un precio. Se fijó en el menor de los precios ofertados los que puso Logista. Caja Madrid fijó su valoración en 630.000 millones.

La valoración de 580.000 millones de pesetas por el 100% quedó abierta a un ajuste a la baja dependiendo de los recursos que se consiguiera con la salida a Bolsa de su participada Amedeus (central de reservas) así como de la valoración final de la finca La Muñoza, situada cerca del aeropuerto de Barajas. En el mes de diciembre de 1999, esa valoración se ajustó efectivamente a la baja y quedó en 454.000 millones de pesetas y fue en marzo de 2000 cuando se firmó la entrada efectiva de los accionistas estables españoles.

Un retraso caro

El retraso en la anunciada salida al mercado ha ido rebajando el precio al mismo ritmo que se han desinflado los mercados bursátiles desde la pasada primavera de 2000. En el mes de noviembre de 2000, cuando se comenzó a gestar la oferta pública actual, la valoración de la empresa no superaba los 350.000 millones de pesetas, lo que despertó la inquietud de los accionistas estables españoles.

Desde entonces, los mercados no han hecho más que bajar en sus cotizaciones y la valoración de las compañías aéras ha cedido de forma considerable. Ayer, concretamente, el sector vivió una jornada negra. Iberia retrocedió el 1,6%; Lufthansa, el 2,99%; Alitalia, el 3,77%; British Airways, el 4,5%; Air France, el 6,6% y SairGroup, el 21,1%. Esta última compañía acaba de anunciar una pérdidas de 310.000 millones de pesetas, en el peor ejercicio de sus 70 años.

La SEPI, el pasado mes de septiembre, ideó la segregación de su participación en Amadeus en una operación financiera que nadie entendió y que irritó más si cabe a los socios estables. Finalmente, la SEPI dio marcha atrás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001