El comando Ibarla de ETA, formado presuntamente por Iratxe Sorzabal Díez y otros tres activistas que se encuentran huidos, perpetró más de veinte atentados entre los años 1994 y 1997, según fuentes relacionadas con la investigación. Entre esos atentados se incluyen tres asesinatos.
Sorzabal, detenida el pasado viernes por la Guardia Civil, y otros tres activistas constituyeron a finales de 1994 un comando legal denominado Ibarla, que durante más de dos años actuó en todo el País Vasco, en Navarra y en otras provincias. El grupo llevó a cabo presuntamente más de una veintena de atentados con explosivos y granadas hasta que, a mediados de 1997, sus integrantes decidieron huir a Francia.
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El primero de los asesinatos que se imputan al comando Ibarla es el del policía nacional Eduardo López Moreno, quien perdió la vida el 19 de abril de 1995 al ser alcanzado por una bomba colocada en el interior de un cuartel de la Guardia Civil, que se encontraba abandonado, en la localidad navarra de Endarlaza.
El 16 de diciembre de ese mismo año, el grupo colocó al parecer una bomba en los lavabos de la cafetería de El Corte Inglés de Valencia, que causó la muerte a una cliente, Josefina Corresa Huerta, y provocó heridas a su hija de 14 años y a otras nueve personas. La tercera víctima mortal del grupo fue el inspector de la Ertzaintza Montxo Doral, fallecido en Irún al estallar una bomba-lapa colocada bajo su coche.
Además, el comando Ibarla colocó bombas en Alicante y Valencia durante el mes de julio de 1995, en una campaña contra intereses turísticos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001