Heric M. Campos, secretario general de las Juventudes Socialistas, pidió ayer el 'relevo inmediato' del comandante general de Melilla, Francisco Javier Díez Moreno. Según informó la agencia Europa Press, dicho general declaró el pasado sábado, durante la última jura de bandera de soldados de reemplazo celebrada en la plaza norteafricana, que la objeción de conciencia es 'cobarde y vergonzosa'.
Díez Moreno aseguró que los soldados que hacen la mili actúan 'con nobleza e hidalguía', mientras que los que se declaran objetores lo hacen por 'egoísmo e intereses personales contrarios al quehacer común'. En su opinión, 'más que objeción de conciencia habría que llamarla objeción de conveniencia'.
El secretario general de las Juventudes Socialistas considera que estas declaraciones 'atentan contra el Estado de derecho', al menospreciar un derecho constitucionalmente reconocido como es la objeción de conciencia, 'y suponen una injerencia de los mandos militares en la política de Estado. Son declaraciones ilegales y no pueden ser consentidas por el ministro de Defensa', agregó.
Se da la circunstancia de que el comandante general de Melilla es hermano del actual secretario de Estado de Defensa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001