Yevgueni Kiseliov, hasta ahora director general, dice que lo sigue siendo y amenaza con movilizaciones similares a las que, a finales de 2000, se desarrollaron en Praga contra el nombramiento de un nuevo jefe de la televisión estatal. 'Existe una opción Praga. ¿Por qué tenemos que ser peores que los checos?', dijo el lunes Kiseliov, envalentonado por la presencia de más de 10.000 personas en una manifestación en apoyo de la NTV celebrada el pasado sábado en el centro de Moscú. Pero no será tan fácil. Los checos recurrieron a un mecanismo ya utilizado durante la revolución de terciopelo de 1989, cuando derribaron el régimen comunista. Con la pasmosa apatía que se da hoy en Rusia, ese escenario parece casi inconcebible.
El resultado de la junta, que la gente de Gusinski considera ilegal, es que la NTV tiene una nueva cúpula. Alfred Koj, cabeza de Gazprom-Media, se convierte en presidente del Consejo de Directores; el financiero norteamericano de origen ruso Borís Jordan, en director general, y el jefe de la agencia Ria-Novosti, Vladímir Kulistikov, en director informativo. Kiseliov, que ocupaba ya el segundo de estos cargos, fue elegido el lunes para el tercero.
Ayer, 357 trabajadores de la NTV hicieron pública una nota en la que culpan al presidente Vladímir Putin de lo que consideran un intento de control político sobre la cadena. 'La NTV es un equipo inimaginable sin Kiseliov', aseguraban.
Rusia sin la NTV
El prestigioso periodista, que dirige el espacio de análisis político Itogui, aseguró el domingo que ésa podía ser la última vez que se emitía, pero anoche hubo un programa especial con el significativo título de Rusia sin la NTV. En el estudio había centenares de periodistas, políticos, analistas y figuras públicas, varios de los cuales vertieron sus críticas contra el Kremlin por querer silenciar las voces discordantes, lo que consideraron una grave amenaza para la libertad de expresión y la democracia.
En declaraciones anteriores recogidas por The Moscow Times, Kiseliov había declarado ya que los periodistas de la NTV 'no aceptarán que un saqueador, estafador y sinvergüenza nombre a alguien como él para ser su sargento'. Aparentemente, se refería a Koj y Jordan, que ayer no entraron al trapo. Koj incluso lanzó encendidos elogios a la valía periodística de Kiseliov. Y ambos señalaron que nada más lejos de su intención que liquidar la independencia de la NTV. Según ellos, se trata de evitar el colapso económico, sanear la cadena y buscar un inversor extranjero, que bien podría ser el fundador de la CNN, Ted Turner, con quien Gusinski ya estuvo en tratos.
'Es el fin del periodismo independiente de televisión en Rusia', dijo Serguéi Grigoriants, ex disidente soviético y defensor de los derechos humanos, sobre el intento de Gazprom de imponer un nuevo Consejo a NTV. 'Como si quieren nombrar presidente a Bill Clinton o a Sadam Husein; es problema suyo', declaró Dmitri Ostalski, portavoz del grupo mediático fundado por Gusinski.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001