El Grupo Socialista pidió ayer al Gobierno que 'proporcione de manera urgente e inmediata' los medios económicos y jurídicos necesarios que garanticen una defensa digna a los españoles condenados (o con riesgo de serlo) a penas de muerte en el extranjero.
El PSOE defendió en el Senado una moción en la que reclamó esta asistencia económica y jurídica a los nacionales que cumplen condenas a muerte en cárceles de terceros países. La moción fue rechazada con los votos del Partido Popular, de Convergència i Unió y de Coalición Canaria. Votaron a favor los grupos de izquierda de la Cámara alta.
En la actualidad, 1.300 españoles cumplen prisión en el extranjero. Tres de ellos (dos en EE UU y uno en Yemen) están condenados a la pena capital: Joaquín José Martínez, el caso más notorio por las irregularidades que se cometieron en su primer juicio, está a la espera de un nuevo proceso en EE UU, que ha sido convocado para el próximo 29 de mayo. Los otros dos casos son el del canario Julio Mora Zamora, que aguarda en el corredor de la muerte de otro presidio estadounidense, y el de Nabil Manacli, de nacionalidad española, que ha sido condenado a muerte en la República de Yemen.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001