La crisis interna del PSE-EE en Sestao, su agrupación más importante en Vizcaya, alcanzó ayer su punto de mayor gravedad tras año y medio de conflictos. Los dos ediles suspendidos la pasada semana de militancia por indisciplina han abandonado el grupo socialista, formado por ocho concejales, para integrarse desde el lunes en el mixto, lo que profundiza la crisis interna y deja en minoría al equipo de gobierno PP-PSE, formado en enero.
La decisión adoptada por Txema Rodríguez y Pedro Pablo Saiz, que fueron suspendidos por la Ejecutiva federal del partido el pasado 28 de marzo, indica que se mantiene el pulso entre los dos bandos enfrentados: el comité local, encabezado por el histórico dirigente José Luis Marcos Merino, que también está expedientado, y el alcalde, Segundo Calleja, y la mayoría de sus concejales, apoyados por la ejecutiva vizcaína.
Calleja calificó de 'transfugas' a los dos ediles y dijo que el PSE vizcaíno determinará los nuevos pactos en Sestao.Los ediles Rodríguez y Sainz formalizaron el lunes su ingreso en el grupo mixto 'como medida cautelar ante la suspensión cautelar', ironizaron. En una comparecencia ante la prensa para 'dejar a salvo nuestro buen nombre', lanzaron duras críticas contra el alcalde, la dirección de Vizcaya y la de Madrid, a las que responsabilizan de la crisis.
Especialmente duros fueron con Calleja, al que llamaron 'déspota' y 'cacique', y aseguraron haber respetado al partido y sus normas de funcionamiento, 'lo cual no se debe confundir con someterse a los caprichos del alcalde o sucumbir ante el chantaje económico de un alcalde que se comporta de manera indigna'. Los dos ediles fueron expedientados tras romper la disciplina de voto del grupo socialista en los dos últimos plenos municipales.
Rodríguez negó cualquier culpa en una crisis que se remonta al principio de la legislatura por las diferencias entre el comité local y el alcalde. La agrupación ha defendido desde el principio un acuerdo con el PNV e IU, y Calleja, con el PP. El primer edil suscribió en enero de 2000 un pacto municipal con los populares pero fue invalidado por el comité local, que en octubre pasado llegó a cerrar un pacto con el PNV, en contra el criterio del secretario general vizcaíno Patxi López.
La renovación de la dirección del PSE vizcaíno en diciembre, con la salida del llamado sector de la Margen Izquierda y dirigentes que apoyaban al comité local de Sestao, propició retomar el pacto con el PP, formalizado en enero. La agrupación local ha mantenido su rechazo y desde el sector oficial se ve esta disputa como la resistencia numantina de Marcos Merino, que fue el número dos del PSE vasco en la década pasada, a perder su poder. Merino figuraba en la candidatura del sector de la Margen Izquierda para la ejecutiva vizcaína socialista que fue derrotada por sólo 21 votos (entre un total de 335) frente a la lista oficial que lideró el reelegido Patxi López y que apoyó Calleja.
Los dos concejales tránsfugas de Sestao recalcaron que su abandono del grupo socialista es 'cautelar' y rechazaron que hayan promovido una moción de censura contra el alcalde con el resto de partidos o que hayan contactado con EH. 'Mienten el alcalde y quienes se esconden detrás de él'. Aseguraron que el comité local ha presentado un expediente disciplinario contra Calleja.
El alcalde les acusó de incumplir el acuerdo que firmaron todos los concejales 'cuando accedimos al cargo, de ponerlo a disposición cuando no se está de acuerdo con el partido'. Añadió que esto 'es una prueba más de que actúan al margen del partido'. Calleja se mostró seguro de que intentaron una moción de censura y no aclaró si el pacto PSE-PP (ahora con 11 ediles sobre 23) se abrirá a más partidos. 'El futuro lo determinarán los órganos de dirección provinciales'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001