Charlie Parker, más conocido como Bird, uno de los saxofonistas más grandes que ha dado la historia del jazz y al que Clint Eastwood inmortalizó en una película biográfica, inauguró en diciembre de 1949 el club Birdland, situado en Broadway. Un local por donde han desfilado desde entonces la mayoría de los mitos de esa música y también -eso sí, como espectadores- muchas estrellas del cine. Ahora ese salón conserva el glamour de antaño, aunque está situado en otro sitio: el número 315 Oeste de la calle 44 de Manhattan, entre la Octava Avenida y la Novena. Hoy se llenará de vinos de Rioja Alavesa y carteles de la próxima edición del Festival de Jazz de Vitoria. Lo ha alquilado la Diputación de Álava para combinar la promoción de esos dos productos, jazz y vino, aparentemente tan distintos pero que, a la vista está, tienen lazos comunes.
Al acto no se esperan grandes figuras del jazz, aunque sí está garantizada una actuación de Joe Lovano, ganador de un Grammy este año y que el 18 de julio ofrecerá un concierto en Vitoria, en el ecuador del Festival. Esta vez, la Diputación le ha contratado a él y a su grupo, en pequeño formato, 'por un módico precio', aseguran los portavoces forales. La gala utiliza el jazz como gancho para promocionar a 17 bodegas de Rioja Alavesa, tanto grandes como pequeñas, y ponerlas en contacto con los distribuidores de Estados Unidos para abrir el camino a futuras exportaciones.
El acto se presentará a las cinco de la tarde, con un discurso del diputado general, Ramón Rabanera, que se ha desplazado hasta Nueva York acompañado por el diputado de Agricultura, el director de Comunicación y el director del Festival de Jazz, Iñaki Añúa. La delegación alavesa estará respaldada, según aseguraron ayer fuentes de la Diputación, por la ministra de Cultura, Pilar del Castillo. A través de la oficina española de turismo en Nueva York, se han cursado también invitaciones a 200 personas: 'representantes de embajadas y consulados, gastrónomos, promotores de turismo y prensa en general y especializada en jazz y gastronomía'. Además, se espera al vicepresidente de la multinacional Universal Studios.
Tras los discursos, se procederá a una cata de cada una de las bodegas allí presentes, poco antes de que Joe Lovano intervenga con su saxo. La gala se ha querido presentar más como un acto comercial que turístico, ámbito en el que las competencias corresponden al Gobierno vasco. Sin embargo, sí hay cierta ligazón. 'Este año, por primera vez, hay una agencia de viajes en la Quinta Avenida que ofrece un paquete turístico en julio para acudir al Festival de Jazz de Vitoria', explica Añúa. En ese tour también se pueden visitar las bodegas de Rioja Alavesa.
La oferta se suma a otras existentes, como los cruceros de lujo que llegan a las costas vizcaínas y ofrecen visitas al Guggenheim y a las bodegas. Al parecer, los productos típicos de EE UU y de Rioja Alavesa congenian.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001