La procesión de las palmas blancas, que se celebra cada año el Domingo de Ramos para conmemorar la entrada de Cristo en Jerusalén, congregó ayer a miles de personas en Elche, que caminaron exhibiendo las características figuras de palma. La procesión partió del Paseo de la Estación y culminó en la Basílica de Santa María. La manifestación está considerada fiesta de interés turístico nacional y data del siglo XIV. El mayor atractivo de este acto es la muestra de figuras artísticas que elaboran los artesanos a partir de la palma blanca.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de abril de 2001