El objetivo es compartido por el consejero de Economía y Empleo, Vicente Rambla, quien subrayó que 'el sector necesita mano de obra formada y especializada'. Rambla aseguró que la fórmula del convenio de formación permitirá dar respuesta a las necesidades del sector en materia de formación ocupacional y contínua, sobre todo en una provincia donde, precisó, 'cada vez hay que ser más finos para mejorar el mercado laboral'.
Rambla se mostró selectivo con el tipo de trabajadores que recibirán esta formación al adelantar que 'el primer interés es dar respuesta a las exigencias de trabajo de las personas de Castellón y a determinados colectivos, como los jóvenes que buscan un primer trabajo, los discapacitados o las personas que por su mayor edad, tienen dificultades para encontrar empleo'. Sin embargo, respecto al espinoso tema de la integración laboral de los inmigrantes en esta provincia, el consejero deslizó que no entra en los planes del sector. 'Daríamos trabajo a los inmigrantes, pero ahí la problemática es mucho mayor porque habría que facilitar alojamiento, sanidad y educación para estos trabajadores y además dependeríamos de otras administraciones', aclaró Rambla.
El convenio tendrá una vigencia hasta el año 2002, aunque según aseveró Rambla, 'con toda probabilidad será prorrogable', porque supondrá 'un impulso muy importante para un sector consolidado y puntero en la Comunidad'. La labor de la patronal Ascer será 'asesorar y tutelar la formación, además de comprometerse a insertar en el sector a todas las personas que superen el periodo formativo', apostilló.
Rambla también anunció que en los próximos días la Generalitat y la patronal azulejera firmarán un nuevo acuerdo para ofrecer trabajo a los discapacitados. En este sentido, Rambla dijo que el Gobierno Valenciano se comprometerá a aportar siete millones de pesetas para estudiar las necesidades en la cadena laboral, una tarea que corresponderá a Ascer, y ver en que puntos de la misma pueden incorporarse este tipo de trabajadores 'con los que tenemos una responsabilidad social'.
El consejero se congratuló de que fuesen los empresarios del sector cerámico 'quienes hayan solicitado a discapacitados como empleados, aunque ofrezcan una menor rentabilidad y evidentemente, no puedan trabajar en todas las áreas de una empresa cerámica, demostrando así su sensibilidad'. Por último, aunque el presidente de Ascer valoró de forma muy positiva ambos convenios, reconoció que ha quedado fuera del curso el área comercial, uno de los puestos clave en estas empresas y que necesitan más mano de obra y formación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de abril de 2001