Los espectadores del circo Knie, uno de los de mayor tradición en Suiza, tuvieron la oportunidad de ver a una artista de seis años llamada Paulina. La pequeña, con gran naturalidad, se balanceó en la trompa de un elefante. Pero la espectacularidad no estaba en la máxima circense del 'más difícil todavía', sino en la personalidad de la artista. Se trataba de la hija de la princesa Estefanía de Mónaco, quien 'chupó cámara' en compañía del elefante Patma. Verdadera estrella de la noche, la pequeña princesa encantó al público que se congregó en los alrededores del lago de Zúrich, donde tuvo lugar la presentación. Al final del acto, la pequeña recompensó al animal con un pedazo de pan. Su madre, sin embargo, no estaba entre el público. La actual compañera del dueño del circo, Franco Knie, tiene otro rol tras bambalinas: Estefanía anima a los artistas antes de que salgan a escena.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001