La Subdelegación del Gobierno de Lleida defendió ayer la honorabilidad de la Guardia Civil después de que la Fiscalía de Lleida se refiriera en su memoria del año 2000 a la dificultad para desenmascarar a los agentes presuntamente corruptos destinados en la aduana hispanoandorrana, que, según esta institución judicial, estarían aceptando sobornos de los contrabandistas de tabaco a cambio de proporcionar información sobre la ubicación de los controles policiales en la zona fronteriza.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001