Una joven, menor de edad, vecina de la localidad guipuzcoana de Aretxabaleta, no pudo viajar el pasado jueves a Londres junto a sus 18 compañeros tras perder el vuelo en el aeropuerto de Loiu después de no haber pasado el control policial porque el permiso paterno, firmado por el Departamento de Interior, estaba redactado en euskera. La escuela Kurtze Berri, organizadora del viaje, ha puesto el caso en manos de la oficina del Ararteko, si bien no se descarta que el caso pueda llegar a manos del Defensor del Pueblo español, Enrique Múgica, al estar por medio el Cuerpo Nacional de Policía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001