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El Festival de Cine donostiarra difundirá en dos retrospectivas la obra de Iosseliani y Borzage

La 49ª edición del certamen, la primera dirigida por Olaciregui, revisará también el siglo XX

La actriz Aizpea Goenaga y la presentadora Edurne Ormazabal desvelaron ayer, ante numerosas personalidades de la cultura y del cine vasco, los grandes ciclos de la 49ª edición del festival donostiarra. No extrañó oir los nombres de Borzage y Iosseliani dentro de la programación porque el Zinemaldia siempre se ha destacado por descubrir al gran público los territorios ocultos del cine y los nombres que están tras ellos.

Borzage, nacido en 1893, dirigió a lo largo de 40 años de carrera más de 100 títulos. 'Una quincena de sus películas', dijo el realizador Jean Mitry en 1980, 'le aseguran un lugar de honor entre los más grandes directores'. Otros, le sitúan directamente a la altura de Howard Hawks, John Ford o King Vidor y, sin embargo, su nombre no dice demasiado. Sí hablan por sí solas sus películas: Adiós a las armas, Deseo, Mannequin o Tres camaradas. O los libros de cine, que destacan su nombre tanto en la historia del cine mudo como en la del sonoro. O los nombres de las estrellas con las que trabajó, como Marlene Dietrich o Gary Cooper. Borzage fue uno de los grandes directores de los estudios de Hollywood que sintió predilección por el melodrama, pero cultivó todos los géneros.

Esta heterodoxia es también una cualidad que define a Iosseliani, cineasta nacido en 1934 en Georgia, pero afincado en Francia. El realizador, autor de Había un vez un mirlo cantarín, Pastoral o Los favoritos de la luna, 'es un director difícil de clasificar, anclado en el realismo y la naturaleza, pero con una mirada poética y lúcida, que merece ser descubierta', transmitió el certamen. Poco más se avanzó sobre la programación. Sólo que se preparará un ciclo para contar la historia del siglo XX a través de sus grandes acontecimientos y que un cartel inspirado en Centauros del desierto, de Ford, presidirá el desarrollo del festival.

Porque el de ayer fue un acto diseñado para destacar el espíritu continuista del certamen; para dejar claro que Mikel Olaciregui continuará con la fórmula con la que Diego Galán consagró el Zinemaldia como una de las citas cinematográficas imprescindibles del mundo y así lo escenificaron ambos. El esquema será el mismo que el de otros años: la Sección Oficial, con 18 películas a concurso; Zabaltegui, que se apoya en las películas que optan al premio Nuevos Directores (dotado con 25 millones) y en Perlas de Otros Festivales, donde se proyectan las propuestas más interesantes de otros certámenes; la pantalla gigante del velódromo... Sólo una novedad. El festival contará con un nuevo premio dentro de Made in Spanish para la Mejor Película Extranjera (un millón de pesetas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001