Estudio de H. M. Kasparián. Revista 'Trud', 1958.
Las negras tienen dama contra torre y alfil, lo que se supone es ventajoso; pero la situación dominante de las piezas blancas determina que, con juego acertado, la victoria les sonría. Existe una compleja y trabajosa maniobra que culmina con la captura del peón de a7, que se transforma así en la pequeña gran presa de esta cacería. El primer movimiento es 1 a6!, amenazando mate con 2 Ac7 j. y 3 Td8. La defensa tiene, sin embargo, un recurso: 1... Rc8. Ahora no 2 Ac7 por 2... Dc6 j.! / 3 R - c6 y tablas por ahogado, de manera que las blancas juegan 2 Aa5!, que amenaza mate y no permite el recurso anterior. Sigue 2... Db8 j. / 3 Rc6 (no 3 Tc7 j., D - c7 j. y tablas) 3... Da8 j. / 4 Tb7 y si 4... D - b7 j. / 5 a - b7 j., Rb8 / 6 Ac7 mate, pero aún hay mucho que jugar después de 4... Db8. Ahora fracasa 5 T - b8 j., R - b8 y el final es tablas teóricas. ¿Cómo ganar, entonces? La jugada es 5 Ac7, Da8 y si en esta posición les tocase jugar a las negras estarían perdidas; basándose en ello, las blancas retiran su alfil en la diagonal h2-b8, por ejemplo, 6 Ad6, Rd8 (forzada) / 7 Ab8!, y las negras no pueden jugar 7... Rc8 porque estaríamos en la misma posición anterior, pero les tocaría jugar a ellas, y después de 8 Ac7! recibirían mate. Hay que resignarse a 7... Re8. Ahora no serviría 8 A - a7 por 8... Dc8 j., pero existe la oportuna 8 Rb5!, Rd8 (no 8... Rf8 / 9 Ad6 j. y 10 Tb8 j. ganando) / 9 A - a7! La pequeña gran presa ha caído cuando la dama negra no tiene jaques. El resto es sencillo: 9... Rc8 / 10 Rb6 y las negras están en zug-zwang. Una difícil y bonita obra de arte.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de mayo de 2001