Oigo en la radio al alcalde de Sant Cugat y me veo obligado a discrepar. No sé si ha arreglado el servicio de asistencia sanitaria -por suerte, no lo he necesitado-, pero si sé que no ha arreglado el gravísimo problema de Correos -hasta 12 días sin correspondencia-. Que funcione bien una semana no es suficiente. Los fallos deben ser la excepción, no la regla.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001