El equipo de gobierno que dirige Luis Díaz Alperi dio entonces marcha atrás, suspendió la comisión de Urbanismo y descovocó el pleno previsto para el martes. Pero se negó a reconocer la supuesta inoportunidad y la improvisación de las modificaciones, algunas de ellas de gran calado. Todo lo contrario: acusó a la oposición de boicotear el avance del planeamiento y de hurtar, alrededor de diez días, la exposición pública del PGOU.
La oposición municipal denunció que los documentos del avance que el gobierlo local les entregó el 9 de mayo para su estudio son 'sustancialmente distintos' a los que ayer se llevaron a la comisión. Hay cambios tan singulares como la desclasificación de zonas consideradas de alto riesgo de inundación -entre otras los terrenos sobre los que la Universidad de Alicante pretendía edificar el parque científico Medpark- y la desprotección de un monte radicado junto a los polémicos terrenos de la Ciudad de la Luz que antes de la modificación estaba considerado como hito paisajístico. Aparecen nuevas zonas industriales y se incluyen más terrenos para usos terciarios.
Otra alteración sustancial es el cambio de calificación de la franja comprendida entre el entronque de la N-332 con la A-7 y el barranco del Joncaret, unos terrenos propiedad del presidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, Vicente Sala, que ahora pasan a ser de uso terciario, es decir, sobre los que podrán instalarse superficies comerciales. Además, según la oposición, esa modificación 'consolida mansiones', en alusión a las viviendas del dirigente de la CAM y de sus hijos. El edil de Urbanismo justificó tales modificaciones por un 'error' en los planes del avance inicial.
Mientras el edil socialista José Antonio Pina denunció que el PP está destrozando la 'buena filosofía del nuevo PGOU, la portavoz y única edil de Esquerra Unida, Camino Remiro, fue especialmente crítica con las modificaciones del planeamiento. 'No hemos puesto la pica en Flandes, pero al menos hemos conseguido que el PP suspendiera la comisión de Urbanismo que, además de las barbaridades de fondo, contenía defectos formales'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001