Las acusaciones particulares impugnaron ayer varias de las pruebas solicitadas por el letrado que defiende a los dos acusados de matar a un camionero tras atropellar a un bebé en Natzaret en diciembre de 1998. Las acusaciones rechazan pruebas médicas y psquiátricas, documentos sobre la circulación de vehículos de gran tonelaje dentro del casco urbano y citaciones a determinados testigos. Por su parte, la defensa de los acusados, según informa Efe, recurrirá al Tribunal Constitucional si se aceptan las impugnaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001