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Castells reivindica 'el papel social de la Universidad en este momento'

'Sin Universidad no hay economía productiva, sociedad democrática o expresión plena de nuestro ser'. Manuel Castells se presentó ayer desprovisto del reconocimiento internacional que le ha situado entre los máximos exponentes del análisis de los cambios sociales en la era de las nuevas tecnologías, y apeló a su condición de 'exclusivamente universitario' para subrayar la importancia de la institución universitaria, en un momento en que los avances tecnológicos estimulan nuevas formas de organización social, económica e internacional. Esos cambios conllevan mayor productividad, pero despiertan 'la injusticia y la opresión'. Castells advirtió de que 'la universidad es el último refugio de libertad' y reclamó 'una universidad abierta a todos, democrática, con criterios de admisión estrictamente derivados del mérito y no del dinero o la influencia'.

El rector Pedro Ruiz Torres recogió el testigo y explicó que Castells y Kandic representan los dos retos con que la Universidad se ha comprometido. Es decir, conseguir 'un lugar de encuentro entre la ciencia, el arte y la tecnología', compatible con 'un espacio de libertad y democratización', de 'cooperación internacional'. Kandic denunció que el resentimiento es el peor enemigo de la paz social en este momento y apeló a una visión más sociológica del conflicto, por encima de métodos jurídicos, para contribuir a la pacificación en la antigua Yugoslavia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001