Las mediciones realizadas ayer por la Comunidad registraron en Alcalá, entre las cuatro y las cinco de la tarde, 187 microgramos de ozono troposférico por metro cúbico de aire, la primera subida de los niveles de este gas, nocivo para la salud, por encima del umbral de aviso (180 microgramos). Cuando se supera este nivel hay que avisar a la población, para que los grupos de riesgo (niños, ancianos y personas con problemas respiratorios) eviten hacer esfuerzos físicos prolongados al aire libre en las horas de más calor. El nivel de alerta se sitúa en 360 microgramos por metro cúbico.
El aumento de los niveles de ozono, que se repite cada verano (ya que este gas se forma por la combinación del humo de coches e industrias y la radiación solar) se ha adelantado este año por la ola de calor, según la consejería de Medio Ambiente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001