Rafael Simancas, portavoz del grupo socialista municipal, pidió ayer al alcalde que el Ayuntamiento renuncie al rascacielos que le correspondería gestionar según el convenio establecido con el Real Madrid para recalificar los terrenos de la Ciudad Deportiva, en el paseo de la Castellana. El convenio, rubricado también por la Comunidad, fue aprobado ayer en el pleno con los votos del PP e IU. El PSOE mantuvo su oposición a una operación urbanística que considera 'impuesta por intereses particulares y discriminatoria con otros equipos de fútbol'.
Para paliar los efectos que, según el PSOE, tendrá la construcción de cuatro rascacielos en la zona, Simancas pidió al gobierno municipal que renuncie a construir una de las cuatro torres e intente que la Comunidad haga lo mismo con la que le corresponde a ella. En los terrenos se levantarían, por tanto, sólo los dos rascacielos que gestionará el Real Madrid.
El concejal de Urbanismo, Ignacio Del Río, tras mostrarse ferviente seguidor del Atlético de Madrid, defendió el convenio argumentando que con él se ha evitado que 'el Madrid se vaya a otros municipios que le ofrecían suelo gratuitamente'. 'Obtenemos, además, suelo que se verá revalorizado con la operación de prolongación de la Castellana. Se levantará un pabellón, que es necesario, y se construirán 8.250 plazas de aparcamiento deportivo sin perjudicar los intereses del Madrid', agregó Del Río. La socialista Matilde Fernández argumentó, sin embargo, 'que se va a colmatar una zona de la ciudad donde no hacen falta más oficinas'.
Por otra parte, Izquierda Unida, que sí apoyó el convenio para recalificar la Ciudad Deportiva, anunció que presentará recurso en los tribunales por la enajenación de 15 parcelas a pesar de los reparos que pone el interventor general, Vicente Arnau. El funcionario municipal considera que Urbanismo debe destinar el dinero de la venta de suelo a la adquisición de parcelas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001