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Un centenar de inmigrantes más se une en Huelva a los encierros

El número de inmigrantes encerrados en cinco sedes institucionales de Huelva asciende ya a 500. Unos cien extranjeros irrumpieron en la mañana de ayer en la sede del Sindicato Unitario (SU), en reivindicación de la regularización de sus papeles, según fuentes de la Plataforma contra la Ley de Extranjería.

El número de inmigrantes crece cada día en la capital onubense, debido a los que se van incorporando tras finalizar sus trabajos en la campaña de recolección de la fresa. La prolongación de los encierros, que en algunos casos comenzaron el pasado 28 de mayo, ha provocado un importante deterioro en la salud de numerosos inmigrantes. Dos de ellos tuvieron que ser evacuados ayer a centros sanitarios de Huelva, uno con hemorragia intestinal. Con estos nuevos casos, las intervenciones sanitarias a inmigrantes ascienden a 32.

Los inmigrantes parecen decididamente dispuestos a mantener las medidas de presión. 'Si no hay papeles, hay encierro', dijo ayer, en un complicado castellano, Nayim, un argelino que asegura ser médico. Mientras, Desio Machado, portavoz en Huelva de ODITE, una organización humanitaria, afirmó: 'El Gobierno no mueve ficha y va llegando más gente cada día. Han oido en los campos la lucha que mantenemos en Huelva, y se han venido para acá'.

Por otro lado, en Almería se mantiene la concentración de inmigrantes a las puertas de las oficinas de extranjería para intentar regularizar su estancia en el país. Los inmigrantes pasan cada noche desde el pasado domingo en los alrededores de las oficinas del Ministerio de Trabajo, donde un fuerte dispositivo policial con unidades de intervención de refuerzo controlan las colas.

También en Almería, los vecinos agrupados en la Asociación Pescaílla del barrio de Pescadería aseguraron ayer que si el próximo viernes consiguen corroborar sus sopechas acerca de que el futuro consulado marroquí 'será en realidad un albergue', saldrán a la calle para protestar hasta lograr que las autoridades de Marruecos desistan de su empeño de ubicar la oficina consular en esta zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001