Como ha sucedido con todas la anteriores propuestas presentadas en el Parlament en la presente legislatura para investigar supuestas irregularidades, la alianza entre el PP y CiU funcionó ayer de nuevo para impedir la investigación del llamado caso Olé. Los votos del PP y de CiU lograron que no prosperara en la Junta de Portavoces una propuesta de los tres partidos de la izquierda para crear una comisión de investigación parlamentaria sobre la venta del buscador de Internet Olé. La Fundació Catalana per a la Recerca (FCR), financiada mayoritariamente por la Generalitat vendió Olé en 1996 por 200.000 pesetas a uno de sus empleados, Pep Vallès. Tres años después, el comprador lo vendió a Terra Networks, la filial de Telefónica, por 3.000 millones.
Pero éste no es el único aspecto de la actividad de la FCR que está bajo sospecha. El diputado de Iniciativa-Verds Rafael Ribó denunció ayer que la mayor parte de los 9.000 millones de pesetas que la FCR tenía que haber invertido en investigación 'fueron colocados en valores de Bolsa y en fondos de inversión'.
La particularidad de este freno a la investigación del caso Olé es que fue desvelado por el propio PP. Y que se produce una semana después de que la alianza entre PP y CiU frenara también la investigación parlamentaria de otro asunto de corrupción, el caso Turismo. La legislatura lleva sólo un año y medio, pero los conservadores ya han salvado a los nacionalistas de ser investigados en tres ocasiones. La primera fue el caso Treball, un asunto de utilización fraudulenta de las ayudas de la Unión Europea para la formación de parados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001