El presidente de Seat, Bernd Pischetsrieder, ha pronosticado 'tres o cuatro años difíciles' para la marca española del Grupo Volkswagen, debido a las elevadas inversiones en la producción y en la red de concesionarios. Pischestrieder, en declaraciones a la revista de Volkswagen, abogó de nuevo por un aumento de la rentabilidad de la filial española.
Pischetsrieder dijo que se debe mejorar la posición de la marca española, su imagen y su sistema de márketing, y que no basta con tener 'algunos buenos modelos', sino que el reto consiste en crear 'un producto familiar con carácter consistente'.
'Estamos trabajando para que Seat sea autónoma y gane dinero de verdad', y éste 'es un objetivo que indudablemente vamos a lograr', aseguró el presidente de Seat.
Los sindicatos de Seat acogieron mal las declaraciones del presidente de Seat, que hace unas semanas se quejaba de la competitividad del sector del automóvil en España. Alfonso Rodríguez, de CC OO, dijo que 'Pischetsrieder hace demasiadas declaraciones', y Manuel Salgado, de UGT, consideró 'excesivo' el tono negativo del presidente y sugirió que se reflexiones sobre los tres presidentes que Seat ha tenido en seis años. Seat negocia sus planes a cinco años dentro de Volkswagen.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001