El acuerdo de doble imposición contribuirá a 'destrabar' las relaciones comerciales, según dijo Lagos, que destacó que como consecuencia del espectacular desarme arancelario efectuado por Chile en la pasada década, y que desembocará en un arancel medio de sólo el 6% para 2003, el comecio exterior representa más del 50% del Producto Interior Bruto (PIB) de su país. Más de un 30% del mismo son exportaciones.
'Nuestro país ofrece hoy un mercado ampliado que está más allá de nuestro tamaño', dijo Lagos. 'Gracias a una muy extensa red de acuerdos comerciales, todo inversionista exterior se beneficia de un mercado ampliado de más de 470 millones de habitantes, con un PIB total de 2,5 billones de dólares', añadió.
Aznar subrayó, por su parte, el volumen 'muy importante' de inversión española que ha recibido Chile -unos 10.000 millones de dólares, que equivalen a cerca de dos billones de pesetas- y reconoció que el aumento de esa cifra podría ser facilitado por el acuerdo de doble imposición.
Distintas visiones El problema del convenio que se negocia radica en las distintas visiones de los dos países sobre el monto de renta que debe ser gravado en la fuente, es decir, en el lugar donde se genera el ingreso, y la correspondiente desgravación que debe corresponder a la empresa matriz en su país de origen.
El ministro chileno de Hacienda, Nicolás Yzaguirre, señaló tras tratar el tema con su homólogo, Cristóbal Montoro, que a Chile no le interesa elevar sus demandas a un nivel que resulte disuasorio para las empresas españolas. Chile es hoy el tercer destino de inversiones españolas en América Latina. Lagos valoró muy positivamente la actividad empresarial española en su país y, respondiendo a un periodista chileno que le preguntó si había planteado a Aznar el problema de los más de mil despidos ordenados por Telefónica Española en su filial de Chile, dijo que se trata de 'una cuestión intena de la empresa'. 'Los inversionistas tienen que tener las manos libres para hacer lo que estimen necesario en sus empresas, incluso despedir, aunque sea lamentable', afirmó el presidente chileno, que recordó que su Gobierno prepara una ley del seguro de desempleo para paliar estos casos.
Pero más allá del marco bilateral, Lagos desea, según dijo durante su visita al Senado, que Chile, y en general Hispanoamérica, se 'inserten en el mundo y en Europa a través de España'. En ese sentido se refirió a las negociaciones del acuerdo de asociación de su país con la UE, que abordará el próximo día 28 en Luxemburgo una etapa decisiva con la negociación de los dos capítulos fundamentales: aranceles y servicios.
Durante el encuentro entre empresarios chilenos y españoles celebrado ayer en la Casa de América, el propio presidente Lagos, y su ministra de Exteriores, María Soledad Alvear, y su homólogo español Josep Piqué, destacaron la necesidad de impulsar el acuerdo de Asociación de Chile con la UE, que es más amplio que uno de libre comercio, puesto que incluye, además de las transacciones comerciales, intercambios educativos y pactos en pensiones, por ejemplo. La idea es que las negociaciones puedan avanzar lo suficiente durante este semestre para que España pueda darle el empujón final cuando ocupe su turno en la presidencia de la UE en la primera mitad de 2002.
Chile tiene acuerdos de libre comercio con Canadá y México, está a punto de aprobar otro con la comunidad de países centroamericanos y mantiene negociaciones para cerrar otro con Estados Unidos.
La UE ha perdido bastante terreno frente a su rival estadounidense desde que inició el camino para alcanzar un pacto de libre comercio con Mercosur y con Chile, asociado al gran bloque comercial suramericano. EE UU le ganó de mano a la UE con el acuerdo con México, que Europa selló seis años más tarde, y de lo que ahora se trata es de que esa ventaja no se repita con América del Sur.
En 2002, España no sólo estará en posición de acelerar la integración desde la presidencia de la UE sino también como organizadora de la segunda cumbre entre la UE y Mercosur, que se celebrará en Madrid a mediados del año próximo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001