'Juramos ante Alá y el pueblo palestino que seguiremos con la resistencia y la guerra santa, con ataques en profundidad contra Israel, hasta que el Ejército ocupante sea expulsado de nuestra tierra', aseguraba ayer un comunicado de las Brigadas Ezzedine al Qassam, el brazo armado de Hamás, el principal partido político palestino después de Al Fatah, desmintiendo un supuesto acuerdo con el decreto de cese de hostilidades de Arafat. El comunicado de Hamás, que presumiblemente será apoyado por otras fuerzas radicales, entre ellas Yihad Islámica, hacen tambalear el proceso de paz, al tiempo que se suceden en los territorios los incidentes bélicos protagonizados por las milicias palestinas.
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En la operación de desestabilización participa también el Ejército de Israel, como lo demuestra el atentado perpetrado contra un dirigente de Al Fatah cerca de Nablús, al que un helicóptero disparó un misil. Al mismo tiempo, fuerzas especiales israelíes están procediendo a la detención de dirigentes y militantes nacionalistas en el interior de los territorios. Se desconoce exactamente el número de arrestados, pero se asegura que podrían ascender a una decena.
Para echar más leña al fuego, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, calificó a Arafat de 'asesino y mentiroso patológico'. Pronunció estas lindezas en inglés, en la entrevista a una televisión rusa.
La diplomacia internacional, consciente de la frágil situación, ha decidido enviar a la zona a George Tenet, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), para tratar de ayudar a las partes en el proceso de pacificación. El director de la CIA, que ha venido desempeñando un papel importante desde que se firmaron en EE UU hace tres años los incumplidos acuerdos de Wye River, desapareció de la escena hace pocos meses, tras la llegada a la Casa Blanca del presidente Bush.
La CIA elaboró hace tiempo, con la ayuda de los servicios secretos de algunos países europeos, un plan para desarmar a los grupos radicales palestinos, que podría ponerse ahora en práctica.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001