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El presidente de Irán pide un nuevo mandato para profundizar en las reformas

Jatamí dice que no se rendirá ante la violencia

En la última comparecencia pública de su campaña electoral, el presidente reiteró su compromiso de profundizar en las reformas si los iraníes vuelven a darle su voto el próximo viernes. 'Sigo creyendo en todo lo que prometí', había manifestado horas antes Jatamí durante una multitudinaria conferencia de prensa. 'Lo que no haré será rendirme ante la violencia y el extremismo en este país', dijo.

El presidente de Irán defendió sus cuatro años de gobierno e hizo especial hincapié en las mejoras económicas, el terreno en el que sus rivales políticos buscan fisuras en el electorado. Tanto el ex ministro de Trabajo Ahmad Tavakoli como el presidente de las Universidades Libres Islámicas, Abdolá Yasbi, han criticado su gestión por el desempleo, la corrupción y la falta de crecimiento.

'Hemos empezado a curar la enfermedad económica que ha tenido Irán', contraatacó Jatamí. 'Hemos logrado que nuestra dependencia del petróleo se reduzca del 70% al 50%, y, como en el último año y medio se ha incrementado sensiblemente el precio del crudo, hemos creado un fondo especial con los excedentes que nos permita afrontar futuras variaciones de precios e inversiones a largo plazo', subrayó el presidente iraní. También insistió en la mejora de los indicadores económicos.

Los simpatizantes del presidente reformista reparten un folleto titulado Cien logros económicos y sociales, 1997-2001. En él se asegura que el crecimiento ha pasado del 2,2% al 5,9%, la inflación se ha reducido del 23,2% al 12,6% y la deuda exterior ha descendido a 7.700 millones de dólares desde los 16.800 millones en que se hallaba en vísperas de la llegada al poder de Jatamí. La lista también incluye la creación de 390.000 empleos anuales, una cifra nada despreciable pero que no cubre las 800.000 nuevas incorporaciones al mercado de trabajo que se producen cada año como consecuencia del estallido demográfico de 1976 a 1986.

'Hoy, las reformas son apoyadas por todos los candidatos, todos hablan con libertad', aseguró el presidente iraní tras negarse a considerar las elecciones del próximo viernes como un referéndum a su gestión. Así las han calificado algunos analistas políticos ante la ausencia de un rival de envergadura entre los otros nueve candidatos a la jefatura del Gobierno. 'No se trata de elegir a una persona, sino un camino', matizó Jatamí.

Un aspecto en el que coinciden tanto simpatizantes como críticos de Jatamí es que bajo su presidencia han mejorado las relaciones internacionales de Irán, en especial con sus vecinos árabes y con Europa. Sin embargo, queda aún la herida abierta de Estados Unidos, país que rompió relaciones con la República Islámica en 1979 tras el asalto a su embajada en Teherán (52 diplomáticos permanecieron secuestrados durante 444 días) y en el que hoy viven un millón de iraníes.

Embargo de Estados Unidos 'No veo ningún obstáculo para las relaciones entre Irán y Estados Unidos, pero mientras sus políticos se dejen influir por algunos grupos de presión y no tengan en cuenta ni siquiera los beneficios de sus propias empresas, está claro que aún tienen que hacer un cambio', respondió Jatamí, antes de concretar que 'el embargo es un obstáculo para la normalización de relaciones' y precisar que esperaba 'ver un cambio por parte de Estados Unidos'.

'El mayor logro de estos cuatro años', resumió Jatamí a los casi quinientos periodistas congregados, 'es que se pueda criticar a la segunda persona más importante del país, algo que hasta ahora era un grave pecado'. El reto ahora es que esa crítica pueda hacerse extensiva también al número uno, el líder Alí Jamenei, que no es elegido por sufragio y en cuyas manos reposan los verdaderos resortes del poder. El mero debate teológico sobre sus atribuciones ha llevado a la cárcel a varios destacados clérigos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001