Disneyland París busca en San Sebastián recepcionistas de hotel, dependientes, camareros, cocineros, animadores... Ofrece un sueldo de 6.982 francos brutos al mes o, lo que es lo mismo, 175.000 pesetas antes de impuestos. ¿Por qué acude hasta la capital guipuzcona? 'Queremos empleados de países distintos para que el parque refleje ese mestizaje que va con el espíritu de Disney', señala uno de los encargados de realizar las entrevistas. Los candidatos tienen su propia respuesta: 'Saben que en Francia hay poca gente dispuesta a trabajar por ese dinero. A mí sólo me llama la posibilidad de conocer gente', confiesa uno de ellos.
Como Disneyland París, otras 51 empresas participaron ayer en el I Feria de Empleo y Formación en Hostelería, organizada por la delegación de Desarrollo Económico, Empleo y Comercio del Ayuntamiento de San Sebastián en colaboración con el Inem, Langai y Aspagui. Sobre la mesa, 360 puestos de trabajo a los que optaron más de 400 personas. El director del área de Desarrollo Ecómico y Empleo, Euken Sesé, adelantó que en esta feria se cerrarán más de un centenar de contratos. 'El resto', afirmó, 'probablemente no se materializarán por falta de confluencia de intereses'.
La mayoría de los solicitantes -gran parte de ellos desempleados- llegaron al Palacio de Miramar y besaron el santo: habían concertado la entrevista de antemano y no tuvieron que esperar. Sólo los espontáneos se vieron obligados a guardar cola fuera de los 18 puestos habilitados. Silvia fue en principio de acompañante y acabó por solicitar un puesto en el servicio de catering de La Vuelta a España y en un bar de Candanchú. Hace ya unos años que acabó Imagen y Sonido, pero decidió apartarse temporalmente de ese camino. 'La hostelería está muy bien como experiencia; conoces a mucha gente. Y además se gana bastante más que en lo mío', dice.
En los últimos años el sector se ha encontrado con dificultades para encontrar personal. Muchos lo achacan a la reducción de la tasa de empleo y otros a la 'escasa retribución' y sus exigencias horarias. Por eso las empresas fueron ayer a por todos los trabajadores potenciales: desde estudiantes con ganas de sacar algún dinero durante el verano, a personal cualificado para puestos indefinidos. Un contrato estable, esto es lo que buscaba un ama de casa que prefirió no dar su nombre. 'Busco un puesto de cocinera. No tengo experiencia porque nunca he trabajado fuera de casa. Pero ahora necesito el dinero y lo que no puedo hacer es quedarme en casa', aseguró.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2001