La introducción de un gen extraño en algas microscópicas les permite vivir en completa oscuridad, alimentándose de glucosa u otros compuestos de carbono en vez de utilizar la fotosíntesis (que necesita la luz solar), han comprobado investigadores estadounidenses. Esta modificación abre la puerta a la producción comercial de las algas en fermentadores (como sucede con las bacterias) con condiciones controladas y sin riesgo de contaminación (Science, 15 de junio).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de junio de 2001