El conflicto entre las cinco mujeres de El Palmar que pleitean desde hace seis años contra la Comunidad de Pescadores se prolongará en los tribunales y se convierte en argumento político.
Los abogados de las mujeres demandantes entregarán entre hoy y mañana un escrito al titular del juzgado de primera instancia número uno de Valencia en el que notificarán un nuevo incumplimiento del auto de ejecución de sentencia dictado por dicho magistrado el pasado 15 de junio, dado que la junta directiva no admitió a las mujeres el pasado domingo, en la Junta de Capítulos que tramita las solicitudes de incorporación. Por su parte, el abogado de la Comunidad de Pescadores, que presentó recurso contra dicho auto de ejecución por entender que se excede de los términos de la sentencia, remitirá también copia del acta notarial de lo ocurrido el domingo.
Las mujeres demandantes y Carmen Serrano, presidenta de la Asociación de Amas de Casa Tyrius, bajo cuyo paraguas se inició la petición de admisión, reiteraron ayer su intención de seguir hasta las últimas consecuencias con la batalla legal 'para defender nuestros derechos y los de nuestras hijas'.
Ayer, tanto el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, condenaron la actitud de los pescadores de El Palmar y definieron el conflicto como 'chirriante en una sociedad moderna'.
A pesar de las críticas vertidas, la Comunidad de Pescadores se mantiene firme en su actitud, que de momento le ha costado una condena de 10 meses de prisión a los doce miembros de la Junta Directiva por desobediencia. Su abogado, Francesc Davó, recuerda que 'se está falseando la realidad porque la sentencia no dice que las mujeres deban ser admitidas en cualquier momento y de cualquier forma sino como los hombres, y eso es lo que se les exige'. Davó añadió que las mujeres no tienen prohibido pescar en L'Albufera, ya que cualquiera puede hacerlo en la pesca ambulante. Y precisó que se está utilizando el argumento de que las mujeres que se incorporan a la Comunidad no pescan -cinco de ellas entraron el pasado domingo- cuando de los 435 miembros de la comunidad, una sociedad privada, sólo lo hacen 98'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de julio de 2001