Málaga fue en el año 2000 la tercera provincia andaluza con menor inversión pública, 33.484 millones de pesetas,un 20% menos que en 1999, sólo por delante de otras dos circunscripciones orientales, Jaén (14.310) y Granada (18.639). El dato ha servido a la Cámara de Comercio de la provincia para alzar la voz de queja por la 'falta de respuesta de la Administración al dinamismo de una provincia cuya economía crece por encima de la media nacional, es la que más dinero aporta a la hacienda autonómica, y sigue manteniendo un fuerte ritmo de inversión privada'.
El presidente de este organismo, José Joaquín Erroz, no quiso ayer sin embargo alimentar el discurso de los agravios. 'No vamos a decir que nos sintamos agraviados, pero hay datos que dan que pensar. Lo que tenemos es rabia y tristeza', expuso en la presentación de un estudio sobre la licitación pública en 2000.
Una de las principales conclusiones del informe es que en Málaga, al contrario que en las demás provincias andaluzas, los ayuntamientos se han convertido en los principales inversores públicos, con el 46% de las obras licitadas el año pasado, frente al 33% del Estado y al 20% de la comunidad autónoma, cuando en el conjunto de Andalucía el Estado acapara el 51% y la Junta se sitúa en segundo lugar con el 26%, cinco puntos puntos más que los munocipios. Por este motivo, la Junta es la principal destinataria de las quejas de los empresarios malaggueños. 'La hora de Málaga la estamos haciendo los inversores privados', dijo Erroz, para quien la Administración autonómica no da a Málaga el trato que merece.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001