La Policía Local de Casares (Málaga) ha inmovilizado toda la partida de agua envasada de una misma marca tras comprobar que un menor de la localidad sufrió síntomas de intoxicación tras beber de una de sus botellas, aunque su estado de salud es bueno. La Policía ha instado a los propietarios de la planta de embotellamiento a hacer análisis para comprobar si hay algún tipo de anomalía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001