El Sistema Integral de Vigilancia del Estrecho (SIVE) no comenzará a funcionar en la provincia de Cádiz hasta finales de este año, según dijo ayer la subdelegada del Gobierno, Rocío Roche, lo que supone un retraso de seis meses sobre la fecha prevista por el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso.
Roche aseguró que este verano la Guardia Civil contará con dos nuevas patrulleras y que 'espera' que el SIVE esté en marcha a finales de año, cuando se pondrán en funcionamiento sistemas móviles de detección en lugar de las tres torretas fijas inicialmente previstas en el proyecto.
El teniente coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, Antonio Dichas, explicó que los radares móviles permitirán evitar las zonas de sombra que existirían con las torretas fijas. Asimismo dijo que el SIVE permitirá tener 'un mayor plazo de tiempo para reaccionar' ya que se podrán detectar 'a larga distancia todos los riesgos y amenazas'.
López Valdivielso aseguró el pasado 14 de marzo en el Congreso de los Diputados que a lo largo de la costa se desplegarían estaciones sensoras compuestas por un radar, una cámara de visión nocturna y otra de visión diurna con las que se obtendría información de lo que ocurría en el Estrecho para contrarrestar el narcotráfico y también localizar las pateras con inmigrantes. El proyecto supone una inversión de 20.000 millones de pesetas.
En cuanto a las avalanchas de inmigrantes de las últimas semanas, Roche señaló que 5.200 magrebíes interceptados en lo que va de año han sido devueltos a sus países de origen y aseguró que el Gobierno seguirá 'luchando contra las mafias' que dirigen la inmigración clandestina.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001