El presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, y el secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, quitaron ayer importancia a los futuros sueldos que cobrarán los 21 miembros de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), cuyo presidente tendrá rango de consejero y el resto de subsecretarios. El titular del Consell incluso dijo lamentar que los emolumentos no vayan a ser 'muy elevados, a pesar de que algunos pueda parecérselo'. Zaplana hizo hincapié en que ninguno de los integrantes 'va por el dinero, porque ni siquiera lo han preguntado nunca', al tiempo que subrayó 'la dignidad' de los académicos. Pla tildó cualquier polémica en este sentido de 'artificial' y señaló que el Consell debe plantear una propuesta 'razonable', como en su día se hizo con el Consell Valencià de Cultura, a través del cobro de dietas o de un sueldo.
El vicedirector en funciones del Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana (IIFV) y académico, Rafael Alemany, sostuvo que la ley 'habla de indemnizaciones y de dietas y no de sueldos' e indicó que la equiparación de los académicos se refiere 'realmente al tratamiento protocolario'. De otro lado, Alemany consideró como 'razonables' algunas críticas vertidas por el también académico y miembro del IIFV, Albert Hauf, en un escrito remitido al departamento de Filologia Catalana de la Universidad de Valencia, en el que habla del 'purismo intransigente' y de no apoyar a los miembros que han entrado en la Acadèmia.
Por otro lado, EU denunció ayer los insultos del GAV al edil de Mislata de la coalición, Pere Bessó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001