Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
TOUR 2001

Diez minutos de inauguración

El inicio del Tour es este año más fugaz. Un prólogo-prólogo. Sólo 8,2 kilómetros por las calles y la costa de Dunkerque, es decir, diez minutos, o menos, de pedaleo intenso. Una toma de contacto, nada más. No como el año pasado en Futuroscope, con el doble de recorrido. ¿Y quién lo ganará? ¿Un especialista o un favorito? Entre los primeros, destaca el ganador del año pasado, el escocés extravagante, David Millar. O su amigo australiano Bradley Mc Gee (Française des Jeux), de 25 años y procedente de la pista. También el belga Rik Verbrugge, el protagonista de la primavera y ganador del prólogo en el Giro. Entre los grandes nombres está, cómo no, el omnipresente, Lance Armstrong. Su voracidad le pide exhibirse en Dunkerque, como hizo el año pasado y como el día en que se vistió por primera vez el amarillo, en Le Puy du Fou. Por detrás de su majestad el americano, aparecen Ullrich, Igor González de Galdeano (vencedor de un prólogo en la Vuelta a España), Beloki... Muchos nombres.

Aunque parezca nimio, en esos diez minutos escasos hay hueco también para muchas tácticas. Existe primero la fórmula clásica: situar en la salida a los nueve corredores del equipo según la jerarquía preestablecida, la que marcan normalmente los dorsales. Es lo más usual. Pero hay directores que tienen un buen número de corredores aptos en la contrarreloj, de modo que discurren otras estrategias. Es el caso de Manolo Saiz (ONCE-Eroski) o de Rudy Pevenage (Telekom). Ellos jugarán con los tiempos de unos y otros, y situarán en primer lugar en la rampa de salida a dos buenos contrarrelojistas, Santos González y Klöden. Ellos marcarán los tiempos a sus jefes desde muy pronto, allá por las 16.30 horas. Los favoritos tendrán un buen rato para analizar los resultados. No saldrán hasta las 19.00.

El prólogo es importante para estos equipos grandes, pero más quizá para otros, que se han preparado durante meses sólo para esos diez minutos. 'Hay corredores para los que el Tour dura una semana', dice Saiz. Ganar el primer día tiene un premio gordo, porque ofrece la posibilidad de lucir el amarillo hasta la contrarreloj por equipos, siempre y cuando se salve el obstáculo de las bonificaciones. Este año, el reglamento del Tour incluye una novedad significativa. Se bonifican todas las etapas, a excepción de las contrarreloj. Por lo tanto, es más posible ver esprintar a los favoritos en la alta montaña por arañar unos segundos: 20 el ganador, 12 el segundo y ocho el tercero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001