'No se concretará el fichaje hasta que no tenga un certificado del Vaticano que me garantice que es italiano y otro de la Federación que lo ratifique'. Revestido de humor pero preñado de seriedad, el presidente del Barcelona, Joan Gaspart, envió ayer un mensaje claro: el club azulgrana no quiere protagonizar la próxima temporada ningún posible escándalo de pasaportes falsos. En consecuencia, y según anunció el propio Gaspart, el Barça no fichará a Roberto Bonano, el portero argentino con pasaporte italiano desde hace un año, hasta que tenga plenas garantías de la autenticidad de la documentación del meta de River Plate. El club, de hecho, se ha dirigido a la Federaciones italiana y española para contrastar la condición de comunitario de Bonano.
'Yo personalmente he visto su pasaporte y estoy seguro de que todo está en regla, pero su incorporación no se producirá hasta que tengamos todas las comprobaciones', explicó ayer Gaspart. No será el único trámite. Los escándalos protagonizados la pasada campaña por diversos jugadores con documentación falsa llevaron al Consejo Superior de Deportes (CSD) a proponer a la Federación y a la Liga que, una vez expedidas las licencias de jugadores nacidos fuera del ámbito del Espacio Económico Europeo pero con pasaporte comunitario, remitan sus papeles a la Comisaria General de Extranjería y Documentación para su verificación. De modo que, Bonano, de 31 años, que llegó el jueves a Barcelona y ayer pasó revisión médica, tendrá que esperar a que el Barça reciba todas las comprobaciones para sellar su compromiso como nuevo portero azulgrana para los próximos tres años.
El caso del meta argentino no es ajeno al cupo de extranjeros permitido. Con Rivaldo, Geovanni, Rochemback y, desde ayer Saviola, el Barça ya excede en uno los jugadores no comunitarios que puede alinear al unísono en un partido. 'Siempre habrá uno a mi lado en el banquillo', admitió ayer el técnico Carles Rexach. Sin embargo, y aunque no quiso profundizar, Rexach no pudo ocultar su alegría por la inminente incorporación de Javier Saviola a la disciplina azulgrana. 'Seguro que todos estos jugadores pueden dar un gran espectáculo en el Camp Nou', se limitó a decir. Y es que Gaspart, ayer por la mañana, en el acto de presentación del defensa sueco Patrik Andersson, se mantuvo prudente ante la contratación del delantero argentino para los próximos cinco años. 'Ha habido un avance muy importante para que Saviola pueda ser jugador del Barça la próxima temporada', admitió, 'pero aún no está cerrado al cien por cien'. El presidente azulgrana, no obstante, admitió que River Plate ha dado su permiso para que el Barça pueda hablar directamente con el jugador. La junta del club argentino autorizó el jueves su traspaso contraviniendo la decisión tomada con anterioridad. El 19 de junio la directiva de River denegó por unanimidad el traspaso de Saviola. Un día más tarde el jugador presionaba a River con una carta pública solicitando su traspaso. El 28 la junta reiteraba su negativa pero con el escaso margen de un voto (9 a 8). El jueves el club argentino cambió de opinión y autorizó al Barça a negociar con Saviola.
El montante del traspaso rondará los 4.500 millones de pesetas, fraccionados en tres pagos. 'Confío en que podamos presentar a Saviola el 23 con el resto de la plantilla o incluso antes', señaló Gaspart. El presidente azulgrana aguarda la llegada del delantero argentino a Barcelona tras la final del campeonato sub-20 que Saviola disputa con Argentina. Será entonces cuando el Barça cerrará su lista de incorporaciones para la próxima campaña. El club azulgrana espera recuperar unos 10.000 millones en traspasos.
El fichaje del joven argentino, de 19 años, que en su día había sido considerado como no prioritario por Rexach, corona una plantilla que ayer Gaspart calificó de 'excepcional y compensada' y busca un efecto que palíe el producido por el Real Madrid con Zidane.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001