Roberto Colaninno, presidente y consejero delegado de Telecom-Olivetti; el vicepresidente, Sergio Erede y el consejero de la sociedad, Emilio Gnutti, además del consejero delegado de Seat, Lorenzo Pellicioli, figuran en la lista de investigados por la fiscalía de Turín, que el jueves ordenó una serie de registros en las sedes de la compañía en Milán, Turín y Brescia.
La acusación que pesa sobre los dirigentes del grupo se refiere a presuntas irregularidades ligadas a la oferta pública de adquisición (OPA) amistosa que dio paso a la fusión de Seat 'Pagine Gialle' con Tin.it, la división de Internet de Telecom Italia.
La fusión procuró a Pellicioli opciones sobre acciones por valor de más de 13.000 millones de pesetas y a la financiera Hopa, propiedad de Gnutti y del propio Colaninno no menos de 20.000 millones en plusvalías. Como además, dicha financiera es accionista de Telecom, los fiscales Roberto Furlan y Paolo Storari, creen que puede haberse producido un verdadero conflicto de intereses. Los fiscales han permanecido varios días en Roma investigando la fusión y el caso Telekom Serbia, destapado hace meses por el diario La Repubblica, y según el cual se habrían pagado sobornos en la compra, en 1997, de un 29% de Telekom Serbia por parte de Telecom Italia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001