Los mercados de valores cayeron ayer con fuerza ante la acumulación de factores negativos, tanto en Europa como en Estados Unidos. El euro acentuó su tendencia a la baja lo que, en la práctica, significa la devaluación de los activos denominados en esta moneda, mientras que el incremento del desempleo y los malos resultados empresariales hacían lo propio en el área del dólar.
El resultado final fue un recorte del 3,12% en la Bolsa de Madrid y del 3,25% en el Ibex 35 que, en ambos casos, son la quinta cifra en importancia de este año. Los dos indicadores han acumulado fuertes pérdidas en las cuatro últimas sesiones y han entrado de nuevo en zona de pérdidas anuales. El Ibex 35 se situaba al cierre en el nivel más bajo de este año y Madrid quedaba a menos de 11 puntos de una cota que aparece ahora como un soporte demasiado débil.
Las bolsas europeas se anotaron descensos importantes, pero menores que los del mercado español, en el que también hubo que tener en cuenta el particular efecto que la crisis argentina está teniendo sobre las grandes empresas españolas.
La semana, que comenzó con una subida de más del 2%, acaba con un descenso del 3,75% para el índice de Madrid y del 4,24% para el Ibex 35, situación que se considera ajustada a las perspectivas que manejan los analistas sobre la evolución de la economía para el conjunto del año. La revisión a la baja de los resultados empresariales, como consecuencia lógica del debilitamiento económico, también ha comenzado a pasar factura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001