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Mallorca reduce a un tercio el suelo residencial para frenar la llegada de extranjeros a la isla

La minoría nacionalista que preside el consejo insular limita el crecimiento a 44.000 viviendas

Los nacionalistas advierten de los graves problemas que acarreará el crecimiento excesivo y las agrupaciones de 'inmigrantes que nunca se integran'. UM trabaja con un plan territorial que reducirá hasta menos de un tercio la actual capacidad de crecimiento de la población. Según las vigentes previsiones urbanísticas, Mallorca casi puede duplicar el padrón actual, 650.000 ciudadanos, gracias a las 188.000 viviendas pendientes de construir en el 'suelo vacante' dispuesto para albergar más edificios y urbanizaciones. El plan territorial de UM dejaría sólo suelo calificado para 44.000 viviendas.

El Consell, que asumió las competencias de urbanismo y ordenación territorial del Gobierno de Baleares, debe votar el 26 de julio la primera medida de contención y bloqueo del desarrollo -la moratoria urbanística que congela la concesión de nuevas licencias de obra, excepto para casas unifamiliares e infraestructuras- hasta que se elabore y apruebe el plan territorial señalado.

Para aprobar la moratoria, la minoría nacionalista que preside el Consejo insular debe lograr los imprescindibles votos de PSOE, PSM, IU y El Verds, que exigen que se levante el veto a la construcción para el caso de viviendas sociales, ya que tampoco se va a frenar la construcción de chalés dispersos. Esta disposición ha motivado el rechazo de partidos y sindicatos de izquierdas, así como del PP, grupo que ha criticado a UM por clasista. El presidente del Gobierno balear, Francesc Antich, considera 'estratégica' la construcción de viviendas protegidas pero admite que en lo esencial 'hay acuerdo y no habrá problemas'.

La presidenta del Consell, María Antònia Munar, defiende su rechazo a edificar bloques de protección en la periferia porque, dice, generan guetos y dificultan la integración de los inmigrantes. Ella pretende dirigir a estos pobladores hacia casas antiguas rehabilitadas y dispersas en el centro de las ciudades. 'Lo esencial es frenar el desarrollo y poner un techo de población'. En un plazo de entre ocho meses y dos años se culminará el Plan Territorial de Mallorca, de obligado cumplimiento para los 52 municipios de la isla, en el que se anulará la calificación de urbanizable para muchos suelos.

La población de la isla de Mallorca en una década ha vivido un incremento del 20%, con más de 100.000 habitantes nuevos, procedentes en su mayoría de la inmigración. La tasa vegetativa demográfica, los nacidos frente a los fallecidos, sólo fue del 7,4 . Algunos municipios turísticos o ciudades dormitorio han disparado su padrón en diez años. Así, por ejemplo, Calvià tenía 21.000 habitantes en 1991 y ahora pasa de 40.000, mientras Marratxí ha pasado de 12.000 a 21.000. En 1999 se visaron en Mallorca, 12.470 viviendas, con 6.000 licencias de obra nueva distintas. La capacidad global de las viviendas y plazas vacacionales y turísticas de Mallorca es de 1,4 millones, contabilizando el doble circuito de segundas residencias y los domicilios antiguos vacíos, según detalló ayer Rafael de Lacy Fortuny, consejero de Ordenación del Territorio, de UM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001