El secretario de Estado para la Extranjería, Enrique Fernández-Miranda, afirmó ayer que la oferta de trabajo en España para los inmigrantes está en el 'dintel' y que algunas asociaciones ya han transmitido al Gobierno la dificultad que encuentran para buscar nuevos empleos para este colectivo.
Fernández-Miranda dijo que en la actualidad viven en España 1.200.000 inmigrantes, 'la mayoría de ellos trabajando'. 'Con esta cifra estamos a punto de compensar nuestro mercado laboral', añadió. Del total de los extranjeros, 30.000 perciben ya el subsidio de desempleo.
La propuesta del Gobierno a partir de ahora será abrir 'vías normalizadas para satisfacer las necesidades de empleo', que siempre dependerán de la capacidad de crecimiento del mercado laboral. De esta forma, 'los que quieran venir lo harán con su contrato de trabajo bajo el brazo', dijo Fernández-Miranda. El secretario de Estado señaló que el año pasado se efectuaron 25.000 regularizaciones de extranjeros, 'que en un 87% pedían, además del permiso de residencia, el de trabajo'.
Fernández-Miranda explicó que el planteamiento del Gobierno es de 'laboralización' y repitió que España 'es un recién llegado como sociedad de destino de la inmigración'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001