Mihajlovic dirige el partido Nueva Democracia, que colaboró con el régimen del ex presidente Slobodan Milosevic, bajo el que el hoy ministro se enriqueció de forma considerable antes de pasar a la Oposición Democrática de Serbia (DOS). Hoy es uno de los arietes en el acoso contra sus antiguos aliados. Sostiene Mihajlovic que por ahora la policía sólo cuenta con testimonios verbales sobre la operación para eliminar los cadáveres de Kosovo y borrar huellas de los crímenes. Menciona Mihajlovic que esas personas participaron en reuniones de Milosevic y otros altos cargos, en las que se debatió el encubrimiento de los crímenes, pero no hay transcripciones de esas sesiones, ni se han encontrado órdenes escritas.
En una entrevista días atrás con el semanario Nedeljni Telegraf declaró Mihajlovic: 'En la residencia del entonces presidente Milosevic se mantuvo una reunión, a la que asistieron Vlajko Stojiljkovic , Vlastimir Djordjevic, Rade Markovic y algunos dirigentes de policía más. En esa reunión se abrió el tema del saneamiento del campo de combate, pero no en el sentido previsto por la Convención de Ginebra, sino de eliminar los cadáveres de las víctimas de conflictos para que no llamaran la atención de los investigadores del Tribunal de La Haya, ni sirvieran de base para levantar acusaciones por los crímenes de guerra cometidos en Kosovo'.
Al mismo tiempo, un tribunal de Belgrado condenó ayer a un año de cárcel, por revelar secretos de Estado, al jefe de la policía política de Serbia, Radomir Markovic, uno de los hombres de confianza de Milosevic y de su esposa, Mira Markovic, dirigente del partido neocomunista Izquierda Yugoslava (JUL). La condena a Markovic (no emparentado con Mira) parece ridícula si se consideran los delitos que se le imputan.
El de ayer parece sólo un entremés de lo que le espera si los jueces logran probar su implicación en algunos de los asesinatos políticos cometidos durante el régimen de Milosevic. Como jefe de la policía política del régimen derrocado, se supone que Markovic estuvo detrás del atentado que costó la vida a cuatro afiliados al Movimiento de Renovación Serbio (SPO) de Vuk Draskovic, entre ellos su cuñado, el único hijo varón de la familia montenegrina de su esposa, Danica.
La investigación de este asesinato sigue abierta y por este motivo Markovic seguirá en prisión. La policía ha encontrado serias dificultades en encontrar pruebas contra Markovic, quien siguió en el puesto al frente de la policía política varios meses tras el derrocamiento del régimen de Milosevic el pasado 5 de octubre. Lo que el periodista Ivan Torov define como 'legalismo sadomasoquista' del presidente Vojislav Kostunica permitió a Markovic seguir en su puesto y darle un margen de tiempo suficiente para borrar con absoluta impunidad huellas de sus fechorías. Un alto funcionario del ministerio del Interior de Serbia, Ivan Djordjevic, declaró el pasado marzo a este periódico que en los organismos de seguridad se quemaron 'toneladas de documentos' comprometedores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001