La Fiscalía de Bonn anunció ayer que no dará por terminada la investigación sobre la destrucción y desaparición de documentos depositados en la Cancillería alemana correspondientes a la etapa en la que Helmut Kohl ejerció el cargo de jefe de Gobierno.
El pasado mes de abril la Fiscalía de la antigua capital federal alemana anunció que abandonaría la investigación por falta de pruebas, aunque esperaba que el Gobierno se pronunciara al respecto. El Ejecutivo hizo notar que los fiscales no habían interrogado directamente a ningún testigo.
La noticia llega cuando el ex canciller acaba de sufrir la pérdida de su esposa, Hannelore, con la que estuvo casado 41 años y que se suicidó el pasado jueves al no poder aguantar más una vida de reclusión provocada por su alergia a la luz. La noticia ha dejado en un segundo plano cualquier reproche hacia Kohl, y la prensa alemana informó ayer de lo ocurrido con discreción y respeto, sin entrar en la intimidad de la pareja.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001