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REPORTAJE

La fiesta puede con todo

La intensa lluvia y algunos incidentes no lograron enfriar el 'txupinazo' prendido por el presidente del PortlandLa intensa lluvia y algunos incidentes no lograron enfriar el 'txupinazo' prendido por el presidente del Portland

Una intensa lluvia y algunos incidentes aislados, que se saldaron con dos personas detenidas y un agente de la Policía Municipal, herido, no pudieron deslucir ayer el lanzamiento del txupinazo que da inicio a las fiestas de San Fermín. El presidente del equipo pamplonés de balonmano Portland San Antonio, Fermín Tajadura, que hoy cumple 54 años, fue el encargado de prender la mecha del primer cohete de los sanfermines en homenaje a los triunfos obtenidos en la presente campaña deportiva, las copas de Europa y del Rey.

Hacía muchos meses que no diluviaba en Pamplona como lo hizo durante la mañana de ayer. Pero el aguacero veraniego no impidió que más de 50.000 personas, según la Policía Municipal, abarrotaran calles y plaza del centro para presenciar el inicio de las fiestas en vivo o a través de las pantallas gigantes de televisión instaladas por el Ayuntamiento en puntos cercanos.

Como viene siendo habitual desde que UPN llegó a la alcaldía de la ciudad, un gran número de policías municipales intentó impedir que se exhibieran ikurriñas en la fachada del consistorio. Pero los filtros policiales no pudieron evitar que un grupo de personas, entre los que había algún concejal de Batasuna, sacara una enseña vasca y la intentara colocar en un balcón lateral del edificio. El incidente se saldó con dos detenciones y un policía herido, que recibió seis puntos de sutura en un codo.

Mientras tanto, la juerga y el champán barato se adueñaron de la plaza. Se lanzaron menos huevos que de costumbre contra autoridades y edificios, y un nutrido grupo de jóvenes ocupó el centro de la plaza exhibiendo varias decenas de ikurriñas. La alcaldesa, Yolanda Barcina, restó trascendencia a los incidentes y deseó a pamploneses y visitantes que disfruten de las fiestas 'dejando a un lado la política'.

Tras el primer cohete lanzado por Tajadura, fue el entrenador del Portland, Zupo Equisoain, quien prendió la mecha del segundo. Junto a ellos presenciaron el acto el capitán, Álvaro Jáuregui, y sus compañeros Alexander Bulligan y Javier Hombrados. cierto es que una lluvia incesante y una temperatura muy fresca contribuyeron a serenar ánimos y a iniciar los primeros sanfermines del milenio con más calma que en fechas anteriores.

La costumbre de ceder el honor de lanzar el txupinazo a personas o entidades ajenas a los grupos municipales la introdujo el pasado año la alcaldesa Barcina. En el año 2000 le correspondía lanzarlo a EH, segunda fuerza política de Pamplona, según un turno rotatorio de mayor a menor número de ediles respetado en la transición democrática. Para evitarlo, Barcina decidió encomendar a Osasuna ese privilegio, con motivo de su ascenso a la Primera División. EH no tuvo más remedio que acatar la voluntad populista de la alcaldesa y reconocer que Osasuna 'se lo merecía'. Y Barcina descubrió en la era post-Induráin, que no tuvo este privilegio, que el deporte es una perfecta válvula de escape para las presiones políticas. Este año ha sido Portland San Antonio. También se lo merecía. ¿Y el que viene? Barcina dirá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2001