La Junta ha abierto una investigación para determinar las causas de la intoxicación que han padecido 71 niños que pasaban sus vacaciones en el campamento de verano Villaonuba, en Fuenteheridos, en plena sierra de Huelva. Siete de los menores tuvieron que recibir atención médica en el hospital comarcal de Riotinto, aunque ninguno hubo de ser ingresado. El delegado provincial de la Consejería de Salud en Huelva, José Ramón Pozuelo, explicó ayer que todo apunta a que los niños bebieron agua no potable en una fuente.
Pozuelo subrayó que los niños sufrieron vómitos y diarreas. 'Los críos ya se encuentran tranquilamente en sus casas, fue una afección banal', explicó el delegado. Pozuelo formuló públicamente una recomendación a los ciudadanos: Que en estos días de calor extremen las precauciones con lo que beben y comen. 'No se debe ingerir agua que no esté meridianamente claro que es potable, y la comida ha de estar debidamente refrigerada', dijo.
El delegado aseguró que los técnicos del SAS garantizan el control de la calidad de los alimentos en la provincia de Huelva. El delegado del Gobierno andaluz en Huelva, Juan Ceada, señaló: 'Todos los alimentos, en todos los momentos y en todos los días del año, no pueden ser analizados. Eso es imposible'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de julio de 2001