El Ministerio de Fomento inició ayer, con casi 10 años de retraso, los trabajos de explanación previos para la construcción de los últimos 21 kilómetros que faltan para completar la autovía Lleida-Barcelona, en la carretera Naciona II.
Está previsto que el ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, ponga el lunes la primera piedra del polémico tramo pendiente entre Cervera y Santa Maria del Camí. Las obras tienen un presupuesto de 20.000 millones de pesetas y, si no surgen nuevos imprevistos o demoras, la nueva carretera, que discurrirá paralela a la actual N-II, debe estar acabada a finales del año 2003.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de julio de 2001