La sección tercera de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ha confirmado una sentencia por la que se sanciona con 700.000 pesetas al dueño de una pasteleria en la que había dos menores trabajando. Tantos los padres de los menores como el jefe del comercio alegaron que estaban aprendiendo el oficio en época de vacaciones escolares y que no existía relación laboral alguna. Sin embargo, el TSJ ha confirmado la sanción administrativa de unos hechos ocurridos en julio de 1996 en Valencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de agosto de 2001