El asfalto recalentado por el sol recuerda que es agosto en la capital. Pero refugiarse entre los árboles y la vegetación de sus parques, y rodearse además de mariposas y aves, puede contribuir a olvidarlo. Con el objetivo de que los madrileños se acerquen a la naturaleza de la ciudad y conozcan mejor su flora y fauna, la Escuela de Verano municipal está desarrollando desde julio hasta 30 cursos gratuitos en los parques, dotados con 560 plazas para otros tantos alumnos.
'Vengo a aprender y a estar a gusto, y así salgo un poco', afirma María Argentina, un ama de casa de 60 años. La gente, según los organizadores, participa mucho y acude a los parques entusiasmada, porque es algo voluntario. 'Excepto para algún niño al que sus padres traen aquí para tener las mañanas libres', bromean los monitores, casi todos biólogos o educadores.
Los alumnos conocen a los petirrojos y otras aves con el jocoso nombre de chochines
Los cursos, de naturaleza urbana, fauna y paisajismo, se celebran simultáneamente y empiezan a las nueve de la mañana, cuando los alumnos y los monitores quedan citados en la boca de metro más cercana al parque que van a visitar, y acaban a las 12.30. 'El horario está muy bien pensado, porque te da tiempo a hacer de todo', comenta Lucía, de 19 años, que acude a los cursos por segundo año con su hermana Irene, que aguanta peor el madrugón.
En el centro de avifauna del parque del Oeste, en el que un búnker de la guerra civil ha sido aprovechado como palomar, los alumnos son testigos del anillamiento de las aves que han caído en las redes, de su medición y posterior puesta en libertad, aunque sólo pueden acariciarlas, pues para colocar las anillas de identificación hay que ser un experto.
La parte teórica que acompaña a todas las visitas no merma la atención de los alumnos que, al final del curso, pueden llegar a reconocer, sólo por su silbido, por ejemplo, a aves pequeñas como gorriones, petirrojos u otras con nombres que causan risa en los alumnos, como los chochines.
En la visita al centro de lepidópteros de la Casa de Campo, los alumnos del curso de naturaleza urbana contemplan las distintas clases de mariposas que allí viven, además de observar el desarrollo de las larvas. 'Lo que me gusta es que aquí todo el mundo es muy distinto, pero viene a lo mismo, a estar cerca de la naturaleza', dice Rosa María, una bióloga de 32 años que asiste a los cursos para aprender más sobre su profesión.
'El riesgo de que sea gratuito era que la gente viniera con poco interés de aprender, pero estamos teniendo mucha suerte', afirma Nieves Martín, coordinadora del Programa de Actividades Ambientales del Ayuntamiento.
A estos cursos, de cinco días de duración, puede acceder público de todas las edades y, además, hay una versión de cuatro días para los niños menores de 12 años.
Jubilados, madres de familia,trabajadores, estudiantes o adolescentes se juntan y se conocen en estas actividades. A Jasmina, de 16 años, le inscribió en el curso su abuelo y ahora está contenta. 'Así no tengo que hacer las cosas de la casa', afirma.
Descubre el paisaje es un curso nuevo este año y al que sólo asisten adultos, por ser más teórico y de mayor especialización. Lo más reconfortante, para sus asistentes, es la posibilidad que tienen el último día de interpretar el paisaje en una vista panorámica desde el templo de Debod, y dar cuenta de los conocimientos adquiridos en los cinco días de curso.
En la visita al sector canino de la Policía Municipal de Madrid, una de las actividades más reclamadas por los alumnos del curso de naturaleza urbana, asisten a un entrenamiento de los perros de la policía en que se simula que éstos encuentran droga o descubren una bomba. 'Esa experiencia me impresionó mucho, es muy interesante y, sobre todo, distinta', afirma Jesús, un empleado electrónico de 33 años apasionado por la naturaleza.
En la última sesión del curso de fauna, los alumnos van al centro de recuperación de la cigüeña blanca de la Casa de Campo, donde pueden conocer los cuidados que necesitan estas aves, y a Brinzal, un centro de recuperación de rapaces nocturnas.
Aquellas personas que deseen inscribirse en estos cursos gratuitos, que se desarrollarán hasta el 14 de septiembre próximo, pueden llamar al teléfono de la dirección de servicio de Parques y Jardines (913 728 660).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001