Ha empezado la danza de la paz. El primer paso se dio la semana pasada, cuando los Gobiernos británico e irlandés publicaron su borrador conjunto para la aplicación del acuerdo de Viernes Santo. (...) El segundo paso de la danza de la paz se dio el lunes. El organismo independiente que supervisa el desarme, presidido por el ex general canadiense John de Chastelain, publicó la valoración más esperanzadora hasta el momento de las intenciones del IRA. Chastelain declaró sentirse satisfecho porque el IRA había iniciado un proceso que pondría sus armas 'fuera de uso completa y verificablemente'. (...) El segundo movimiento de la danza de la paz se ha completado: ambos Gobiernos han prometido aplicar plenamente el acuerdo de 1998 y ahora el IRA ha prometido deshacerse de su arsenal. Ése es el avance decisivo que Irlanda del Norte ha buscado durante casi una década.
El tercer paso depende ahora de los unionistas. David Trimble ha reconocido acertadamente que las noticias de ayer eran 'significativas' y que aguarda a los acontecimientos. Desearíamos que, por una vez, estuviera a la altura de las circunstancias y celebrara cuán grande ha sido este logro para el proceso de paz y, por tanto, para él. (...)
Si un paso así no es suficiente para los unionistas (...), uno tendrá que dudar del compromiso de esos unionistas con la idea misma del reparto de poder consagrada en el pacto de Viernes Santo. De momento, al menos, la paz de Irlanda del Norte está al alcance de la mano.
Londres, 7 de agosto
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de agosto de 2001